Te conocí el año pasado, por casualidad, el amigo de mi amigo, llegué a estudiar y estabas allí, un extraño que me dijo “Si no tienes una XPS no puedes estudiar con nosotros”, esa cara de pícaro me lo dijo todo, desde entonces las cosas han evolucionado de una manera que nunca hubiese esperado,
Como tu dices: “Nos caemos bien” , eso no creo que sea lo único entre los dos, coincidimos periodicamente en el mismo grupo de estudios, hasta que cada quien culminó su tesis y sorpresa! no había más excusa para coincidir,
En esos días locos de trámites de grado, me llamaste, una conversación bastante elegante, que comenzó con :”Cómo están los ojos más hermosos que he visto?”, mi sonrisa al escuchar tu voz fue de oreja a oreja.
Ahora con la excusa de los trámites de grado, intercambiamos información y de vez en cuando sabíamos el uno del otro, luego en Diciembre te desataste, ya era muy evidente, algo de mí te atraia, pero la verdad no pensé que pasará de un inocente coqueteo.
Enero…pensé que ya estaba bueno de juegos, y que ya la novedad había pasado para ambos, que equivocada estaba, lograste organizar una pequeña reunión, en la que descaradamente me atacaste, la verdad en ese momento me dí cuenta que un acercamiento era totalmente tentador, que estar solos era aterrador! no sabía que podía pasar…y no supe, estuvimos solos unos instantes y no paso mucho.
Crónica de una muerte anunciada, después de invitarme a”vernos” hace un par de semanas (encuentro que nunca se dió), volviste a planear un encuentro indirecto, hablemos y tomemos vino, en compañía de nuestro intermediario, no perdiste oportunidad cada vez que nos quedamos solos, te las ingeniabas para tomar mi mano.
Finalmente tuve que llevarte a tu casa, porque debías dejar tu carro en casa del pana, así que intentaste nuevamente persuadirme para irnos a otro lugar donde pudiesemos hablar…se aclararon muchas cosas, no accedí, pero frente a tu casa nos confesamos, esa atracción implícita ahora es explícita, vencí mi miedo por abrazarte, y estar cerca de tí, fue excelente, volcar mi ternura en tu picardía, sentir ese gusto por lo prohibido,
La verdad el día siguiente lo pasé pensando en tí, con locas ganas de verte, pero eso no está permitido, no se puede hacer un hábito, sólo disfrutar de las oportunidades que tengamos para ver que sucede sin promesas y con la realidad de que lo nuestro no puede ser, más que encuentros que no trascenderan.
p.d:Este personaje es el mismo al que me refiero en el post del 10 de agosto de 2007, algo sucedía, definitivamente..